miércoles, 3 de marzo de 2010

Perdoné

Pasó tan rápido el tiempo que realmente no sé cómo fue que ocurrió todo. Sé que fue durante el año más duro que he tenido hasta ahora, tanto académica, social y personalmente. Sé que fue mi amigo y que de pronto ya no fue lo mismo.

Dejó de ser mi amigo... y luego ... lo odié. Sentía decepción, desprecio, enemistad. Y lo justificaba porque tercamente me creía en lo correcto, aunque en el fondo yo mismo me estaba corroyendo.

Pero dejó de tener sentido. Simplemente un día ya no odié y perdoné. Aprendí y seguí mi vida. Y es de las cosas más satisfactorias que me han sucedido.





9 comentarios:

andrés dijo...

todo es enseñanza, de todo se saca provecho.

ricbonco dijo...

El perdonar siempre es importante. Que bien que lo hiciste.

Lástima por el titulo "Perdoné."

MarcoTVS dijo...

Gracias Andrés por darse la vuelta por este humilde blog. Esa es la gran lección que queda. Pura vida.

Ric, mop, hasta que hizo notar el detalle del título me di cuenta... jajajaja. Tuanis compa!

Karly dijo...

Me parece Marco, siempre es difícil pero en algún momento hay que hacerlo =)

vicky dijo...

Tener un amigo, un buen amigo es demasiado bueno, perderlo para siempre es doloroso, es tuanis darse oportunidades y hacerse el loco... jeje

Palas dijo...

nada mejor que eso... ir en la vida odiando a alguien es simplemente desgastante... es usar tiempo y energía de una manera cero productiva...

Bien por tí!

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Perdonar no le hace bien a nadie mas que a nosotros mismos. Perdonar es una decisión y es la mejor decision que podemos tomar, ya que el odio lo único que hace es carcomerse nuestro corazon como un cancer que silenciosamente se va extendiendo a todo nuestro ser.

Excelente post!!

MarcoTVS dijo...

Karly y Vicky: gracias por ser parte del proceso :)

Palas: sí, nada le queda a uno... Muchas gracias :)

Heidy: ¿recuerda que una vez lo comentamos en Twitter? Muchas gracias :)

Sotela dijo...

Mae perdonar es hacerse un favor uno mismo porq se da tranquilidad. A la larga las cosas se olvidan.